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Ser saludable si no vivo sola

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Sé que a veces puede sonar complicado ser saludable si no vivo sola, si no vives sola, o solo.

Pero no estás sola en esto.

Yo vivo con esta situación desde hace unos años, pues me interesa mantenerme saludable, pero vivo con mi familia, que no está muy interesada en cuidarse.

Yo quisiera comer más pollo, y a ellos les encanta el chicharrón, por dar un ejemplo sencillo.

Pero llegó un momento en el que me dije a mí misma que aunque fuera difícil, no era imposible, y yo, al igual que tú, soy capaz de ser saludable en medio de personas “antisaludables”.

Lo primero y más importante es tomarse las cosas con calma.

Te desgastas muchísimo intentando cambiar a las personas con las que vives, porque cuando uno no quiere cambiar, no hay palabra que valga.

Por eso, el trabajo lo debes hacer es en ti. En tu manera de ver la situación.

Puedes enloquecerte pensando que por culpa suya estás saboteando tu progreso, o puedes echarle más ganas todavía y “armar tu espacio saludable” en medio de ellos.

No tienes que discutir ni dar explicaciones.

Simplemente trabajar en tus hábitos, porque así será más fácil decir NO a esas comidas que sabes que no te hacen bien.

Trabaja todos los días en esas cositas que te hacen bien.

Cuídate, aunque quienes vivan contigo no se cuiden.

Entrena duro, aunque en tu casa nadie entrene duro. 

Come saludable, aunque en donde vivas nadie coma saludable.

Desayuno saludable

Imagina que esta es una prueba.

Cuando, más adelante, la vida te presente una situación complicada, en la que sea más duro todavía ser saludable, estarás entrenada para, incluso con pocos recursos, cuidarte.

Hasta aquí no te he hablado de algo que quizá asumí, pero que considero que puedo mencionar, porque a veces necesitamos que nos recuerden algunas cositas.

Ten muy presente, tanto si quieres ser saludable si no vives sola, como si vives sola

Llevar un estilo de vida saludable es un gesto de amor hacia ti misma.

Es sólo eso.

Si un día pensaste que deberías cambiar tus hábitos, ¡felicidades! estás subiendo de nivel.

Pero ten presente que un pensamiento es poco si no lo conviertes en acción.

Yo te invito, desde el fondo de mi corazón, a que, tanto si tienes miedo, como si tienes pereza, dudas… empieces a cuidarte, sin importar con quienes vivas, si nunca has hecho ejercicio, si no sabes mucho de este mundo saludable, si crees que esto no es para ti.

Porque este mundo, el mundo saludable es para todas. Para todos. Para quienes están dispuestos a dar un paso de más por sentirse bien consigo mismos, por crecer física y mentalmente.

Deja a un lado esa errónea idea de que necesitas un entrenador, un gimnasio, suplementos caros, ropa fina de deporte, tener motivación, una familia o unos amigos que te apoyen, etc, para lograrlo.

Así es, como leíste. Tú solita, ahora mismo estás más que lista para darla toda.

Porque así como tú solita eres quien te saboteas, tú solita eres también quien puede darte la fuerza para cuidarte.

En mi caso no ha sido nada fácil.

Pero lo bueno no es fácil… pero vale toda la pena

cuerpo sexy

Incluso me han criticado en mi casa mucho el estilo de vida que llevo: que “la grasita se necesita”, que “¿por qué soy tan exagerada?”, que “por un pedacito que coma no pasa nada”, que “me voy a enfermar por cuidarme tanto”, que “el azúcar hace falta”… Y es que ser saludable si no vivo sola no es facilísimo, ¡pero tampoco es terrible!

No malinterpretes lo que digo. Yo jamás querría que ninguna mujer sea una exagerada, inflexible, que no pueda comer nada que no sea saludable. No, las cosas no son así.

Sin embargo, algo sí tengo muy claro y es que hay muchas cosas hoy en día que “no hacen daño”, pero que sí lo hacen, por eso es fundamental informarse para entrar en este mundo.

Porque si estás mal informada, puedes tener problemas alimenticios graves.

Y hay que saber distinguir entre comentarios positivos que te recuerdan que de vez en cuando no está mal un pecadito, a esos comentarios constantes (disfrazados de vez en cuando) de que está bien comer mal.

Se trata, por ende, de una vida saludable, feliz, flexible (en su justa medida) y muy gratificante.

PD. Dale una miradita a mi libro COMO QUEMAR GRASA SIN DEJAR DE COMER PIZZA, si quisieras aprender lo necesario para tener un estilo de vida saludable como el que te propongo. 

Con cariño,

Lupe B.

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